Bombardeos rusos sobre Kiev dejaron este miércoles sin agua y con cortes parciales de electricidad a la capital ucraniana, en medio de un aumento de la preocupación por la llegada del invierno.

Así lo informó el alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klitschko, quien alertó que se registraron varias explosiones, pidió a la población "acudir a los refugios", e insistió en que la alerta aérea "continuaba", consignó la agencia de noticias AFP.

Según el alcalde, al menos "una de las instalaciones de infraestructura de la capital fue atacada" y se registraron "varias explosiones más en diferentes distritos" de la capital donde "fueron cortados los suministros de agua y parte de los eléctricos".

El alcalde no descartó que fuera necesario evacuar a algunos habitantes en caso de empeoramiento de la situación con la electricidad y el frío intenso.

"Golpearon infraestructuras civiles en la capital", denunció Klitschko, mientras el Gobierno ucraniano insistió en que los ataques contra la industria energética "no ayudarán a Rusia a fortalecer sus posiciones".

La capital de Ucrania es el objetivo de los misiles cruceros rusos

El Ministerio de Defensa advirtió que este tipo de movimientos "no surtirán efecto ni frenarán el avance de las fuerzas para liberar los territorios temporalmente ocupados".

La administración militar de la ciudad informó que un edificio de dos pisos resultó seriamente dañado en los bombardeos, y que tres personas murieron y al menos seis resultaron heridas allí.

"Un edificio de dos plantas resultó dañado. Hay tres muertos y seis heridos", anunció la administración regional de Kiev en Telegram, sin dar más detalles.

Este martes, Klitschko dijo en una entrevista concedida al periódico alemán Bild que teme el "peor invierno desde la Segunda Guerra Mundial" porque Kiev no experimentó un "invierno tan terrible" desde entonces.

Rusia bombardea las infraestructuras energéticas de Ucrania desde octubre, y el Ministerio de Defensa aseguró que todos los objetivos, tanto militares como energéticos, habían sido destruidos.

La ola de ataques coincidieron con las primeras nevadas.

La semana pasada, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, fijó en más de diez millones la cantidad de usuarios que se encontraban sin electricidad.

Fuente: telam.com.ar