Este viernes, a través de un comunicado, el sindicato FESIMUBO declaró el estado alerta, movilización y asamblea en el municipio, que contó con un alto acatamiento. El conflicto tiene lugar en Puan, la comuna que dirige el opositor Facundo Castelli.

De la medida participa personal de corralones (quienes trabajan en las calles), cámaras de monitoreo, geriátricos, hospitales y centros de salud. “Este conflicto no tiene precedentes por estos lugares. Está todo parado: no se junta la basura, las enfermeras atienden sólo emergencias, las mucamas no limpian y en los geriátricos nadie cocina, son los familiares los que le están llevando la comida a sus abuelos”, señaló María Elena Marcalle, secretaria de Trabajo de FESIMUBO.

El conflicto gremial en Puan dejó al municipio paralizado

Tal fue la magnitud del cese de tareas que Castelli adelantó la reunión, programada para el jueves, para este lunes.

“Tuvimos una segunda reunión de paritarias donde pedimos un 40% más para cerrar el año y nos ofrecieron 15.7%, a aplicarse en varios tramos hasta enero de 2023. Con ese monto llegaríamos a cobrar un básico inicial de 75 mil pesos aproximadamente en marzo, cuando la canasta básica en octubre cerró en $128.400. Se nos hace imposible vivir con esto”, explicó por su parte la secretaria general Nelba Juárez.

“Decidimos declararnos en estado de asamblea y movilización, luego tomaremos medidas más fuertes. No vamos a dar el brazo”, aclaró la dirigente.

El conflicto gremial en Puan dejó al municipio paralizado

En las últimas semanas, varios distritos reabrieron paritarias y otorgaron bonos y aumentos extraordinarios a sus empleados municipales en pos de paliar la escalada inflacionaria. Chascomús, Malvinas Argentinas, Tres de Febrero y Quilmes fueron algunos de ellos.