El radicalismo de Tucumán está decidido a trabarle a Manzur su jugada para incorporarse a la fórmula provincial como candidato a vicegobernador de Osvaldo Jaldo. Para hacerlo, el actual jefe de Gabinete interpuso ante la Corte Suprema de Tucumán un recurso de amparo para que lo habilite a competir en las elecciones de mayo del año próximo.

El artículo 90 de la Constitución de Tucumán prohíbe expresamente "la reelección del gobernador y vicegobernador para sus respectivos cargos después de haber cumplido dos mandatos consecutivos". Manzur acumula ya dos mandatos consecutivos, por eso planteó el amparo, en la idea que el artículo no impide un tercer mandato cruzado.

En Juntos esperan que la Corte no le permita competir en Túcuman

En el radicalismo creen que Manzur estuvo mal asesorado porque debería haber planteado una declaración de certeza, en lugar de un amparo. Como sea, ya activaron al ex ministro Ricardo Gil Lavedra, para que empiece a seguir el caso, que descuentan terminará en la Corte Suprema de la Nación.

En el peronismo la jugada de Manzur dejó una inquietud: "Si la Corte de Tucumán lo habilita a competir cuestionando el artículo 90, no podría abrirle una ventana para que sea candidato a gobernador?", preguntó un importante dirigente del peronismo tucumano.

La Corte Suprema de la Nación acumula una jurisprudencia muy negativa a la interpretación amplia de la posibilidad de reelección de gobernadores. En 2013 bloqueó un intento del santiagueño Gerardo Zamora de buscar un tercer mandato consecutivo y en 2019 hizo lo mismo con el riojano Sergio Casas y el rionegrino Alberto Weretilneck.

No es un secreto en la provincia que Manzur tiene un ascendente determinante sobre los jueces del máximo tribunal, varios de ellos nombrados por él mismo. Por eso, el radicalismo ya se trazó un camino de resistencia en la justicia federal de un posible fallo favorable a nivel local. 

Si la Corte tucumana concede el amparo a Manzur, la apelación debería terminar en la Corte Suprema, que acumula una jurisprudencia muy negativa a la interpretación amplia de la posibilidad de reelección de gobernadores. En 2013 bloqueó un intento del santiagueño Gerardo Zamora de buscar un tercer mandato consecutivo y en 2019 hizo lo mismo con el riojano Sergio Casas y el rionegrino Alberto Weretilneck.

Manzur cuenta con la posibilidad de apelar a la juez del máximo tribunal tucumano, Claudia Sbdar, para que interceda ante su amigo Ricardo Lorenzetti, integrante de la Corte Suprema. Se conocen de la época del gobernador José Alperovich, que nombró a Sbdar. El problema que tiene Manzur es que Lorenzetti no es garantía de mayoría en la Corte, más bien lo contrario. Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda y Carlos Rozenkrantz suelen votar de manera similar y enfrentados a Lorenzetti.

En Juntos esperan que la Corte no le permita competir en Túcuman

Pero más allá de las internas de la Justicia, es probable que además de considerar la buena medición que tiene Manzur en Tucumán, los radicales estén interesados en bloquear su integración en la fórmula provincial, porque saben que eso abriría una pelea en el peronismo tucumano de resultado incierto.

Es que la tregua que Manzur cerró con Jaldo, propiciada por la certeza que el peronismo dividido podría perder la provincia, no es tan sencilla de trasladar hacia abajo si Manzur no se presenta como vice. Son varios los dirigentes que se creen con pergaminos suficientes para ir como segundos de Jaldo.

Una fuente que sigue de cerca el peronismo tucumano afirmó que si Manzur no logra ir como vice, la actual diputada y ex ministra de Salud, Rossana Chahala podría ser la elegida. Mide muy bien, sobre todo en Tucumán Capital, y tiene buena relación con Manzur y Jaldo.

Los radicales saben que impedir que Manzur se integra en la fórmula provincial abriría una pelea en el peronismo tucumano de resultado incierto.

Es que la tregua que Manzur cerró con Jaldo, propiciada por la certeza que el peronismo dividido podría perder la provincia, no es tan sencilla de trasladar hacia abajo si Manzur no se presenta como vice. Son varios los dirigentes que se creen con pergaminos suficientes para ir como segundos de Jaldo.

Otro posible candidato es el senador nacional y también ex ministro, Pablo Yedlin, que ofrecería a Manzur la ventaja de despejarle su ingreso al Senado, ya que se hizo elegir como senador suplente. El problema con Yedlin es que Jaldo no estaría tan de acuerdo en que lo acompañe en la boleta.

En Juntos esperan que la Corte no le permita competir en Túcuman

Como sea, en el radicalismo tucumano creen que la jugada de Manzur los ayuda a tapar sus propios problemas. En Tucumán Juntos no ha logrado articularse de manera sólida y desde el sector del peronista Germán Alfaro, que gobierna San Miguel, acusan a los radicales de tener un acuerdo por debajo de la mesa con Jaldo, para dividir a la oposición.

El radicalismo tucumano tiene su propias internas, aunque hoy el liderazgo está en manos del diputado Roberto Sánchez, rival de Alfaro por la candidatura a gobernador.