44 parlamentarios de las provincias patagónicas rechazaron la posibilidad de que la provincia de Buenos Aires utilice un caudal de 150 metros cúbicos por segundo del Río Negro para abastecer al sudoeste bonaerense. La declaración se dio en el marco de la cuarta sesión del año realizada por el Parlamento Patagónico realizada esta semana en Ushuaia. Se trata de una puja clave para el desarrollo productivo y humano de la región que trasciende grietas partidarias.

Las aguas del Río Negro son motivo de disputa entre la Patagonia y La Plata

El Río Negro forma parte de un sistema hidrográfico junto con los ríos Limay y Nequén. Es la línea de frontera que separa la provincia de Buenos Aires de la de Río Negro, a la altura de Carmen de Patagones. Según la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), drena una cuenca de 116 mil kilómetros cuadrados con un módulo de 930 metros cúbicos por segundo, lo que constituye una cantidad de agua fundamental para el desierto patagónico.

Su importancia para la producción y el desarrollo humano de toda la región llevó a que en 1985 las tres provincias con jurisdicción sobre la cuenca crearan la AIC. En ese marco, se determinaría cómo repartir el agua que transporta el río, cómo usarla y cómo cuidarla. Entre tensiones políticas y necesidades particulares, la distribución del caudal del Río Negro nunca estuvo exenta de conflictos.

Las aguas del Río Negro son motivo de disputa entre la Patagonia y La Plata

En octubre de este año, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, recibió a intendentes del sudoeste para tratar puntualmente este tema. Bahía Blanca, Carmen de Patagones, Coronel Rosales y Villarino están interesados en conseguir un caudal de 150 metros cúbicos por segundo -sobre los cerca de 650 que vierte al mar- para tres usos: consumo humano, riego de campos y uso industrial. En ese momento, el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, afirmó que "el recurso hídrico es fundamental para desarrollar la zona".

Rápidamente, aparecieron voces críticas. El senador nacional de La Cámpora por el Frente de Todos, Martín Doñate, le dejó una advertencia a Kicillof. "No vamos a ceder ante esa vieja idea de la dictadura de robarnos aguas del río Negro para llevarla a Buenos Aires", marcó. "Tanto los antecedentes históricos como la normativa nacional y provincial avalan la postura de los parlamentarios en defensa de los intereses y recursos, no sólo de los rionegrinos sino de todos los Patagónicos", agregaron ahora los parlamentarios de las provincias patagónicas.

Por ahora, el agua del Río Negro no se toca, al menos por los bonaerenses. Dependerá del gobierno de Axel Kicillof y de los intendentes interesados revertirlo.